El Día del Rey en Países Bajos

El rey no es el único que lo celebra

En el Día del Rey o Koningsdag en holandés (no te dejes la lengua intentando pronunciarlo) se celebra el cumpleaños del Rey Guillermo. Este evento cultural es el festival más colorido del año con diferencia.

El Día del Rey en Países Bajos

El Día del Rey tiene lugar el 27 de abril, o el 26 cuando el 27 cae en domingo, y se considera fiesta nacional. En la noche anterior al Día del Rey se suele salir hasta altas horas de la madrugada, y es una forma de ir calentando motores la víspera del gran festival.

Durante las celebraciones, las calles holandesas se inundan de gente de todas las edades que visten ropa y complementos de color naranja. La cerveza corre como el agua, los canales se llenan de barcos decorados de naranja y la gente baila al son de la música tradicional holandesa. Este festival atrae a más de 700.000 visitantes cada año, sobre todo la capital, Amsterdam, donde tiene lugar el gran desfile.

Sin embargo, el Día del Rey colma no solo el deseo holandés de fiesta sino también otra afición holandesa, el comercio. Esta festividad es el momento en el que los holandeses venden los objetos que ya no necesitan en casa. Este intercambio se hace normalmente entre los vecinos o los visitantes de la ciudad. El mercado libre, o vrijmarkt, tiene lugar en plena calle y es más un encuentro social que una oportunidad comercial. El mercado es una actividad familiar única en la que los niños participan activamente. Los precios son simbólicos y lo más importante es pasarlo bien.

El Día del Rey es una fecha que no hay que perderse. Encarna el espíritu holandés y es el momento perfecto para visitar Amsterdam en particular y los Países Bajos en general. Es completamente gratis ya que tiene lugar al aire libre y cualquiera puede unirse. Así que ponte la ropa más naranja que tengas en el armario y ¡nos vemos en Amsterdam!

El Día del Rey tiene lugar el 27 de abril, o el 26 cuando el 27 cae en domingo, y se considera fiesta nacional. En la noche anterior al Día del Rey se suele salir hasta altas horas de la madrugada, y es una forma de ir calentando motores la víspera del gran festival.

Durante las celebraciones, las calles holandesas se inundan de gente de todas las edades que visten ropa y complementos de color naranja. La cerveza corre como el agua, los canales se llenan de barcos decorados de naranja y la gente baila al son de la música tradicional holandesa. Este festival atrae a más de 700.000 visitantes cada año, sobre todo la capital, Amsterdam, donde tiene lugar el gran desfile.

Sin embargo, el Día del Rey colma no solo el deseo holandés de fiesta sino también otra afición holandesa, el comercio. Esta festividad es el momento en el que los holandeses venden los objetos que ya no necesitan en casa. Este intercambio se hace normalmente entre los vecinos o los visitantes de la ciudad. El mercado libre, o vrijmarkt, tiene lugar en plena calle y es más un encuentro social que una oportunidad comercial. El mercado es una actividad familiar única en la que los niños participan activamente. Los precios son simbólicos y lo más importante es pasarlo bien.

El Día del Rey es una fecha que no hay que perderse. Encarna el espíritu holandés y es el momento perfecto para visitar Amsterdam en particular y los Países Bajos en general. Es completamente gratis ya que tiene lugar al aire libre y cualquiera puede unirse. Así que ponte la ropa más naranja que tengas en el armario y ¡nos vemos en Amsterdam!

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