El mundo mágico de Suiza

El sistema casi perfecto

Un lugar especial por su ingenio maquinario, naturaleza, ambiente y neutralidad gubernamental. Donde se refleja el gozo por la vida y el estilo, en una calidad de vida superior a muchas zonas Europeas.

El mundo mágico de Suiza

Me encuentro cruzando la frontera y en la búsqueda de un lugar que es como si fuera un cuento de hadas entre calles adoquinadas, decoraciones florales casi perfectas y estructuras ingeniosas con sus relojes que cada vez que dan un martilleo o campanazo, sale un hombrecillo a martillar a otro en la cabeza; y de igual forma, fluye los pâtisseries de chocolates y entre calles impecablemente limpias surco por la Suiza de mis sueños. Todo se refleja de la Europa renacentista y moderno, y entre edificios pasteados en azul, amarillo y vino es un lugar elegante; pero, realmente elegante no le cae muy bien, es una ciudad, un país sencillamente hermoso donde comparte el estilo mecanizado de Europa con las porciones de las ciudades viejas.

Con facilidad a Suiza se viaja y es un país que comparte cuatro idiomas: alemán, francés e italiano y para los negocios o la banca el inglés. Es la ciudad de los "Once Minutos" de Paulo Coelho; pero, ¡sin caer en las problemáticas sociales o el vulgarismo contemporáneo! Suiza es un modelo en estilo, belleza y gobierno. Desde Lugano, hasta Ginebra y sus lagos, con la terminación en el castillo de Chillón. Por donde nos hemos movido con tanto entusiasmo, en un país donde la perfección en la hora y estar a tiempo es casi religión, los trenes corren por el grandioso panorama de montañas cubiertas por porciones que se parecen a un helado. El azul del cielo se mezcla con los cúmulos de nubes y los lagos son casi cristalizados.

Suiza, con un sistema de gobierno envidiable. El franco-suizo, ciertamente una moneda poderosa, gente con la mejor educación en Europa, un ejército en un país que es, por lo menos, hace unos siglos-neutral. Suiza, el ejemplo al mundo y los socorristas que tienen mucho que enseñar sobre la paz al resto del planeta. Gracias a este país, también tenemos el código de Ginebra y sus famosos 14 puntos para no maltratar a prisioneros de guerra. Aquí se habla de la diplomacia y siempre se sientan en esta tierra los países en conflicto.

Ciertamente, han tenido sus escándalos por haberse quedado con algunos de los tesoros del Holocausto y a su vez, son responsables por haber salvado miles de vidas durante la Segunda Guerra Mundial. Por tener el tipo de sistema neutral que han tenido, los refugiados del Holocausto Nazi y prisioneros de guerra se han podido refugiar; y así, salvar sus vidas.

Suiza es el ejemplo que muchos han intentado y pocos han podido seguir y/o conseguir. ¡Un viajero podrá gozar de un país carísimo; pero también, de una nación, que al mirarse, se puede decir se lo merecen y se lo han ganado con su esfuerzo!

Autor: Daniel Otero, San Juan, Puerto Rico
Consultor con un gozo a la vida y por los viajes.

Me encuentro cruzando la frontera y en la búsqueda de un lugar que es como si fuera un cuento de hadas entre calles adoquinadas, decoraciones florales casi perfectas y estructuras ingeniosas con sus relojes que cada vez que dan un martilleo o campanazo, sale un hombrecillo a martillar a otro en la cabeza; y de igual forma, fluye los pâtisseries de chocolates y entre calles impecablemente limpias surco por la Suiza de mis sueños. Todo se refleja de la Europa renacentista y moderno, y entre edificios pasteados en azul, amarillo y vino es un lugar elegante; pero, realmente elegante no le cae muy bien, es una ciudad, un país sencillamente hermoso donde comparte el estilo mecanizado de Europa con las porciones de las ciudades viejas.

Con facilidad a Suiza se viaja y es un país que comparte cuatro idiomas: alemán, francés e italiano y para los negocios o la banca el inglés. Es la ciudad de los "Once Minutos" de Paulo Coelho; pero, ¡sin caer en las problemáticas sociales o el vulgarismo contemporáneo! Suiza es un modelo en estilo, belleza y gobierno. Desde Lugano, hasta Ginebra y sus lagos, con la terminación en el castillo de Chillón. Por donde nos hemos movido con tanto entusiasmo, en un país donde la perfección en la hora y estar a tiempo es casi religión, los trenes corren por el grandioso panorama de montañas cubiertas por porciones que se parecen a un helado. El azul del cielo se mezcla con los cúmulos de nubes y los lagos son casi cristalizados.

Suiza, con un sistema de gobierno envidiable. El franco-suizo, ciertamente una moneda poderosa, gente con la mejor educación en Europa, un ejército en un país que es, por lo menos, hace unos siglos-neutral. Suiza, el ejemplo al mundo y los socorristas que tienen mucho que enseñar sobre la paz al resto del planeta. Gracias a este país, también tenemos el código de Ginebra y sus famosos 14 puntos para no maltratar a prisioneros de guerra. Aquí se habla de la diplomacia y siempre se sientan en esta tierra los países en conflicto.

Ciertamente, han tenido sus escándalos por haberse quedado con algunos de los tesoros del Holocausto y a su vez, son responsables por haber salvado miles de vidas durante la Segunda Guerra Mundial. Por tener el tipo de sistema neutral que han tenido, los refugiados del Holocausto Nazi y prisioneros de guerra se han podido refugiar; y así, salvar sus vidas.

Suiza es el ejemplo que muchos han intentado y pocos han podido seguir y/o conseguir. ¡Un viajero podrá gozar de un país carísimo; pero también, de una nación, que al mirarse, se puede decir se lo merecen y se lo han ganado con su esfuerzo!

Autor: Daniel Otero, San Juan, Puerto Rico
Consultor con un gozo a la vida y por los viajes.

¿Este artículo te ha sido de ayuda?

¿Quieres hacernos algún comentario, sugerencia o pregunta sobre este tema? Escríbenos aquí: